Archivo de la etiqueta: Revista 5W

“Europa soy yo” de Anna Bosch y Pablo R. Suanzes

Nos definimos como europeos, pero no acertamos a definir qué supone. Este diálogo entre periodistas se propone dar respuesta a esta cuestión, así como a otras como el rol de los nacionalismos y los populismos en la política actual del viejo continente. Conversación entre dos profesionales experimentados que también ponen en común sus puntos de vista sobre los pilares de la práctica y el objetivo a conseguir por el cuarto poder.

Llego a Europa soy yo semanas después del buen sabor de boca que me dejó Guerras de ayer y hoy, la primera publicación de Voces 5W, serie de la Revista 5W que se propone acercarnos las claves del mundo actual a través del análisis y la reflexión de aquellos a quienes conocemos por ser habituales de nuestras pantallas, emisoras o diarios de referencia. Volúmenes en los que las palabras de sus protagonistas tienen un valor diferente porque no están condicionadas por las premuras de tiempo, las limitaciones de espacio que les exigen los formatos en los que trabajan y los superiores que intentan influir sobre los temas que tratan y el enfoque con que lo hacen.

Su carta de presentación es su subjetividad, acervo resultado de cuanto han vivido y trabajado a lo largo de los años preguntando sobre el terreno, reuniéndose en despachos y acudiendo allí donde consideraban que estaba el personaje, el dato o el acontecimiento que debía ser conocido para, posteriormente, ser contextualizado y transmitido. Un bagaje entre el que está el arte de la retórica, la capacidad de sintetizar y la habilidad de relacionar para dar una explicación con la que entender cuáles son los factores que han dado pie a la concreción de nuestro presente y su posible evolución.

De la transcripción del diálogo entre Anna Bosch y Pablo R. Suanzes me quedo con su definición de qué es la Unión Europea. Algo que está más allá de sus límites geográficos, su estructura administrativa o sus reglas políticas. El elemento fundamental y central somos nosotros, sus ciudadanos. Personas que, sobre nuestra nacionalidad, sentimos tener algo en común con cualquier otro individuo que forma parte de este club.

Un conjunto concebido con la convicción de que, en la colaboración y la búsqueda de sinergias está la fuerza, pero también con retos, riesgos y debilidades actuales muy fuertes como resultado de los diferentes pasados con que cada uno de nosotros ha llegado a este conjunto. Los miembros originarios del club, los que llegamos desde el sur sintiendo orgullo de nuestra membresía y los que lo hicieron desde el este dejando atrás el lastre de la Guerra Fría. Un referente de libertades para todos, pero también un marco en el que ha habido que afrontar retos que muchos no esperaban, como fue hace una década el de la inmigración causada por los conflictos de Oriente Medio.

Y aunque hace tres años de la publicación de Europa soy yo, la solidez del juicio de Anna y Pablo queda patente en lo que comentan sobre el devenir que preveían del desconcierto que estaba ya provocando el Brexit en Reino Unido y el amenazante papel jugado por Putin desde Rusia. Países vecinos muy marcados en su proceder por la nostalgia de su pasado imperial. Sus hipótesis han acabado por hacerse realidad por estar fundamentadas en lo que consideran los principios del periodismo y del buen corresponsal. Una profesión que no consiste solo en trabajar la pieza que vemos, escuchamos o leemos, sino en comprender cuanto hay tras la realidad que esta muestra.

Misión nada fácil, para la que nunca hay un camino trazado y que exige una combinación de intuición, disposición y dedicación, cuidando el detalle, pero también teniendo una visión amplia en la que es muy importante tener conocimientos sobre historia, sociología o economía. Y como culmen, la heterogeneidad de los que estamos de este lado. Desde los que buscan ampliar lo que ya saben con nuevos enfoques y razones que esperan conseguir a través de sus cabeceras y firmas habituales, a los que únicamente quieren tener unas nociones básicas, pero claras, de por dónde va el mundo en el que vivimos.

Europa soy yo, Anna Bosch y Pablo R. Suanzes, 2019, Revista 5W.

“Guerras de ayer y de hoy” de Mikel Ayestaran y Ramón Lobo

Conversación entre dos periodistas dedicados a contar lo que sucede desde allí donde tiene lugar. Guerras, conflictos y entornos profesionales relatados de manera diferente, pero analizados, vividos y recordados de un modo semejante. Crítica, análisis e impresiones sobre los lugares y el tablero geopolítico en el que han trabajado, así como sobre su vocación.

Hace veinte años comenzaba muchas jornadas haciéndome con el periódico del día y no lo dejaba hasta haber hojeado todas y cada una de sus páginas. Hoy lo hago repasando la edición online a la que estoy suscrito y mi timeline de Twitter. El ritual ha perdido romanticismo, pero es cierto que considero haber ganado amplitud de puntos de vista gracias a cuentas como las de Ramón Lobo, Mikel Ayestaran y Revista 5W. Al primero le escucho también los fines de semana en la radio y de este medio, recomiendo especialmente sus podcasts. Muestras de lo que Lobo y Ayestaran describen en el último capítulo de esta publicación, el ecosistema de la información ha cambiado, pero sigue habiendo necesidad de conocer y profesionales muy capaces y deseosos de hacerlo posible.

Previamente ponen en común y contrastan la experiencia de Ramón como enviado especial de El País desde principios de los 90 hasta su salida hace pocos años, y la de Mikel como freelance desde que decidiera dejar la comodidad de la redacción de El Diario Vasco en 2005. Trayectorias amplias, cada uno con su particular bagaje y visión, que les permiten opinar con criterio sobre aquello de lo que han informado y vivido en lugares tan convulsos como Siria, Gaza, Líbano, Bosnia o Sierra Leona.

La lectura de lo que ambos cuentan en Guerras de ayer y hoy exige pausa y atención. Está planteado, muy inteligentemente, como una conversación, pero podría pasar perfectamente como la transcripción de una clase magistral a dos voces en la que se exponen las coordenadas en las que realizan su labor los periodistas que informan desde zonas en conflicto. En primer lugar, el conocimiento sobre el contexto político y social, asunto sobre el que suele haber una gran distancia entre la realidad local y lo que nuestra oficialidad nos cuenta a los que vivimos a miles de kilómetros de allí. De ahí que después veamos cómo fracasa la supuesta democratización de Afganistán o el fin del terror en Irak.

A continuación, la demanda que gobernantes, empresas editoriales y público tenemos de actualidad continua y novedad disruptiva, hasta casi eliminar el espacio y los recursos para el seguimiento y el análisis. Esto lleva a que las coberturas sean cada vez más breves y menos profundas en su tratamiento, convirtiéndolas incluso, en una mera sucesión de imágenes y de frases casi iguales en todos los medios, escasamente basadas en el trabajo sobre el terreno y en la consideración de fuentes de información verdaderamente locales. Acaban por convertirse en un entretenimiento, hábilmente orquestado por las estrategias de comunicación de estados y organismos internacionales, que ocultan el verdadero alcance de muchas barbaries.

Por último, y la parte con la que más he disfrutado, es aquella en la que Lobo y Ayestaran muestran su manera de hacer y ser. De dónde nace su motivación informativa, el modo en que la han ido vehiculando con el paso de los años, la experiencia acumulada y los cambios tecnológicos, las personas en las que confían cuando trabajan en zonas de conflicto, prestando especial atención a la figura del fixer, y cómo digieren la intensidad e intimidad de esa experiencia cuando vuelven a casa.

Guerras de ayer y de hoy, Mikel Ayestaran y Ramón Lobo, 2017, Revista 5W.