Archivo de la etiqueta: realismo

Isabel Quintanilla, el realismo es la luz

La protagonista, por encima de todo, es la luz. Eso es lo que queda claro cuando se observa cualquier obra de Isabel. No hay nada que se escape a su influjo. Es ella, haciendo foco sobre el elemento que menos lo esperes, la que puede hacer grande detalles y elementos que en la obra de otros resultarían totalmente superfluos o, incluso, innecesarios. He ahí ese vaso de duralex o esas granadas ante las que nos podríamos pasar horas, mirándolas, descubriendo cada uno de los pequeños reflejos que la incidencia de la luz causa en la geografía de sus superficies.

IsabelQuintanilla_Vaso_Granadas.jpg

Vaso, 1989 y Granadas, 1970.

Pero Isabel no es solo una pintora de detalles. Estos son solo el primer paso para captar la esencia, la atmósfera de los espacios que aun vacíos, están improntados por las personas que los habitan. No se las ve, pero se sabe que están ahí, que acaban de salir o que quizás entren en cualquier momento y se pongan manos a la obra, de manera probablemente automática porque hay cosas que se hacen con los ojos cerrados de tantas y tantas veces que se han realizado con anterioridad, como es el hacer una llamada de teléfono o las tareas de costura.

IsabelQuintanilla_Telefono_Plancha.jpg

El teléfono, 1996 y Habitación de costura, 1974.

Mirar al exterior exige de humildad interior, el hombre interviene sobre el ahí fuera dándole forma, pero la naturaleza manda mucho más en él. Ella es la que decide cuando se ve y cuando no, cuando hay sol y cuando hay luna, con el consiguiente efecto no solo sobre lo que vemos, sino también, sobre como lo hemos de mirar para captar qué es igual y qué es diferente. De nuestra mano queda el adaptarnos a ello para hacer de ambas facetas ese único lugar que habitamos.

IsabelQuintanilla_Tapia_Nocturno.jpg

Tapia del estudio de Urola, 1977 y Otoño, 1992.

Donde quiera que esté, Isabel no deja de mirar al cielo. A principios de los 60 se trasladó a Roma y allí se empapó de cultura clásica, de los juegos de las proporciones y los equilibrios de las perspectivas. Conocimientos que hizo suyos y los sumó a los que ya había adquirido en la Escuela de BB.AA. de San Fernando en Madrid y durante las muchas horas que pasó dibujando y copiando en el desaparecido Museo de Reproducciones Artísticas. Con todos ellos en mente, desde su residencia en la Academia de España en Roma, pintó entonces una y otra vez la ciudad eterna –mitad cielo, mitad urbanidad- a la que no ha dejado de volver.

IsabelQuintanilla_Roma.jpg

Roma, en 1962 y en 1998-99

Pero no hace falta viajar, la luz está por todas partes, natural y solar unas veces, eléctricamente artificial otras. Isabel prefiere pintar la primera, resulta más viva, varía cada segundo, cambia de continuo y, además, invita al dinamismo, al movimiento, incita a salir y a buscar. Por eso también refleja como la miramos desde dentro,  cuando nos situamos al margen, fuera de ella, desde el interior del hogar, creyéndonos salvados de su influencia por las paredes y el techo bajo el que residimos. Pero todos sabemos que no es así, que necesitamos que nos toque –paradoja que nosotros no podamos tocarla a ella- y sentir su influencia sobre nuestra piel. La luz es vida.

IsabelQuintanilla_Ventana

La noche, 1995 y Ventana, 1970

Realistas de Madrid, hasta el 22 de mayo en el Museo Thyssen (Madrid).

Anuncios

“El coronel no tiene quien le escriba”, Gabriel García-Márquez en pleno esplendor

Apenas cien páginas en las que el colombiano nos deleita haciéndonos ver cómo a un hombre se le va la vida mientras espera a que le llegue el reconocimiento por lo que hizo en el pasado. Un relato lleno de realismo y de magia entremezclados, combinados y cocinados a partes iguales.

ElCoronelNoTieneQuienLeEscriba

El militar al que hace referencia el título es un hombre que cada viernes se acerca al puerto de su ciudad para ver si llega la carta que bajo el simbolismo de una pensión le reconozca los méritos militares de su pasado. Así desde hace años. Mientras tanto, en su casa queda su mujer, una madre que vio al hijo de ambos, ya adulto, morir hace apenas unos meses. Un hogar en el que la comida escasea hasta la penuria, y lo poco que queda –cada día menos- se comparte con un gallo de pelea –y por ello motivo de disputas matrimoniales- en el que por su potencial vencedor se depositan las esperanzas de tiempos mejores y de bonanza económica.

El coronel destapó el tarro del café y comprobó…”, así comienza un desfile de apelaciones a cada uno de los sentidos. Vivencias que convierten el recorrido por sus líneas en un viaje lleno de sensaciones en el que es imposible no recrear en nuestra imaginación cada una de las secuencias y escenas escritas por el de Aracataca como si fuéramos los directores de su adaptación cinematográfica. Tan fuerte es la sensación de haber sido cautivados, introducidos en una realidad paralela, que dudamos de que lo que se nos está contando no sea más que una pura y simple ficción.

La fluidez con la que Gabo escribe hace que la descripción de cualquier nimio detalle, los diálogos mínimos de una conversación intrascendente o la exposición de los momentos valle de un acontecimiento se conviertan a través de su escritura en la puerta de acceso a un universo que arrastra a quien a él se asoma. Así es su literatura, le basta un señuelo, una anécdota, un simple elemento decorativo para introducirnos en un mundo que es macro y micro a la vez. El primero determina al segundo y este se muestra como una de las muchas piezas que conforma el puzle que es aquel y que iremos formando a lo largo de la lectura de este título.

Así es “El coronel no tiene quien le escriba”, la novela corta que García-Márquez escribió en París tras quedarse en paro por el cierre del periódico en el que trabajaba. Tras pasar por varios editores que la rechazaron –causa casi gracia pensarlo-, finalmente consiguió publicarla en 1961, colocándole así en la senda que le llevaría hasta reconocimientos unánimes por parte de público y crítica como el del Premio Nobel de Literatura de 1982.

Mucho se ha dicho de este genial escritor a lo largo de toda su carrera, más aún tras su fallecimiento hace poco más de un año. Por mí parte solo señalar que este volumen aumenta mi pasión por un autor que ya me tenía conquistado con títulos como “Cien años de soledad” (1967), “Relato de un náufrago” (1980), “Crónica de una muerte anunciada” (1981), “El amor en los tiempos del cólera” (1985) o “Memorias de mis putas tristes” (2004).

“El mar llegaba hasta aquí” de Alex Pler

Mágico y realista a la par, tan ilusionante como veraz, no se lee, se vive, se siente.

ElMarLlegabaHastaAqui

Leo desde hace tiempo a Alex con frecuencia, sea por entretenimiento de manera casi diaria a través de twitter o de vez en cuando, buscando un momento de evasión de la rutina, en su blog “Sombras de neón”. En el recuerdo tengo también la alegre sorpresa que fue descubrir el recopilatorio de posts de su bitácora digital anterior, “La noche nos alumbrará”. Meses atrás ya dejó leer para todo aquel que lo quisiera el primer capítulo de la que desde el pasado 13 de enero es la ficción “El mar llegaba hasta aquí”. Tras finalizarlo le hice llegar vía mensaje mi impresión: “ganas de más”.

Ahora que ya es una novela lanzada al mundo y cobrando vida al margen de su autor, pasando a ser moldeada por las impresiones de sus lectores, diré que aquellas páginas iniciales son la puerta de entrada a un universo mágico y realista a la par. Siguiendo el símil de su título, bucear en esta creación literaria es ilusión para el espíritu y realismo para la piel de los que se decidan a sumergirse en sus aguas. “El mar llegaba hasta aquí” no se lee, trasciende el código de las palabras y sus estrictos significados y va más allá, se vive, se siente.

En su manera de relatar Alex va más allá de concatenar hechos y reflexiones, sino que entra dentro de de las motivaciones y las causas de sus personajes, dotando a sus narraciones y diálogos de una gran sensibilidad. Aunque sus protagonistas puedan actuar por lo que les dicte su cabeza o los convencionalismos, Pler plasma con gran delicadeza las emociones que fluyen por su interior, tanto aquellas que llegan a expresar como las que no son capaces de dejar fluir. Así es como Leo, Adán, Javi o Verónica se hacen grandes, completos, humanos, haciendo que la identificación o la proyección con ellos de sus lectores surja de manera casi instantánea.

Ante su narración en primera persona es inevitable preguntarse cuánto de autobiográfico hay a lo largo de sus trescientas páginas. Mi apuesta es que mucho, quizás no todo vivido por Alex, pero sí a su alrededor, experiencias que le habrán llegado a través de sus propias vivencias o del relato de otros cercanos a él. El conjunto que forman es de un gran realismo, sin crudezas ni excesos ni gratuidades, la vida tal cual ha sido o podido ser hasta ahora para aquellos que hoy nos consideramos jóvenes aunque la niñez quede ya lejos, aunque aún miremos hacia ella más veces que hacia el futuro por venir. Y para darle continente a ese contenido vital no faltan referencias literarias (Tom Spanbauer, David Foster Wallace, Stephen King, Michael Crichton,…), musicales (Whitney Houston, Madonna, Céline Dion, Alanis Morissette, Rihanna, Fangoria,…)  o cinematográficas (El mago de Oz, Lost in translation, Smoke, Mi vida sin mí, Azul oscuro casi negro,…),  además de cómics, programas de tv y redes sociales que componen un completo marco generacional.

El vértice en el que confluyen autenticidad, sensibilidad y verismo es en la fluidez y espontaneidad con que van evolucionando los acontecimientos que con el sexo, el amor y la amistad junto a las ganas de crecer y descubrir como telón de fondo se desarrollan en el triángulo Barcelona-Granada-Madrid. De ahí la historia salta a Japón y con esa distancia geográfica su ficción adopta nuevas coordenadas no solo geográficas sino evolutivas. Se dejan las coordenadas espacio-temporales como cuadro de escena para adoptar modos orientales, como los de Haruki Murakami cuando confronta en sus novelas el mundo en el que estamos físicamente con otro paralelo y aparentemente irreal en  el que nos sentimos vivir de manera más plena, completa y auténtica. Se pasa de lo lineal a un caleidoscopio de emociones, un salto que supone una inicial bajada de ritmo que despierta dudas sobre hacia dónde quiere llevarnos Alex Pler, pero resituados en las nuevas coordenadas narrativas en que nos coloca está clara que su intención es llevarnos hacia la alegría, el positivismo, el tener fe y empeño. Su intención es que disfrutemos con su lectura de igual manera que hemos de hacerlo con la vida, tanto cuando miramos hacia atrás como cuando miramos hacia delante desde el hoy en el que estamos.

“Estupor y temblores” de Amélie Nothomb

Acidez, ironía y sobriedad en un retrato sin tapujos de la realidad laboral (japonesa)

estuporytemblores

Cuando nos acercamos a otra cultura podemos dar múltiples rodeos para explicar el efecto y las situaciones que interactuar con ella nos pueda provocar: la historia, la tradición, la religión,… Amélie Nothomb prescinde de todas ellas, deja a un lado las posibles justificaciones, y cuenta la verdad, lo que como individuo llegado de Bélgica vivió y sintió trabajando en Japón. Ella no pretende resultar moderada y en tiempos en los que se habla de alianza de civilizaciones y multiculturalismo se introduce sin pudor alguno ahí donde pocos se atreven para mostrar lo que no se quiere ver, como el ansia de poder y reconocimiento de las personas que encarnan las distintas culturas puede provocar un choque de trenes que arrase con la integridad física y mental del que juegue fuera de su campo.

Las descripciones y diálogos de esta novela corta cuentan con las palabras justas, no hay necesidad de adjetivos que adornen calificativa o descriptivamente su narración. Lo que es duro, crudo, cruel e inhumano es así, tal cual, en valor absoluto y no hay porqué edulcorarlo ni recrearse en ello. En su escritura la corrección política que nos presiona ambientalmente no tiene nada que hacer ante su estilo decididamente asertivo.  Una sobriedad en la que queda claro que igual que el ser humano puede ser agresivamente voraz, también es cierto que cuenta con un instinto de supervivencia al que si se le une la inteligencia le hará ser ácido, sutil e irónico –así es este relato contado en primera persona- hasta demostrar al atacante que en realidad es un perdedor por no haber vencido a nadie.

A la dureza irracional del entorno Nothomb responde con un sereno humanismo. La lucidez, la compostura y el equilibrio interior frente a la inseguridad, la pérdida de identidad que conllevan los cánones y la necesidad vital de aprobación y reconocimiento.

Valiente por su realismo, descarada por mostrar todo lo necesario sin límite alguno pero sin llegar a la transgresión gratuita, inteligente por la sencillez con que transmite las esencias de situaciones y personas. Así es este “Estupor y temblores” de Amélie Nothomb.

Aspirante a referente cultural: el Museo Mohammed VI de Arte Contemporáneo de Rabat

El arte es expresión para el que lo realiza y reputación para el que lo financia, también es identidad para los coetáneos a ambos. Un cúmulo de estos tres aspectos resulta ser el que es el primer museo de arte moderno tanto de Marruecos como de África.

IMG_20141227_095419

Con el nombre del monarca vigente formando parte de su propia denominación queda claro uno de los objetivos de esta institución inaugurada el pasado 7 de octubre, ensalzar la figura del actual regente de la casa alauí como hombre moderno, preocupado por las inquietudes de su pueblo y promulgador del diálogo libre y crítico. Ese que promueve el arte más actual y no siempre tan correcto y apropiado como pueda ser el del círculo institucional y diplomático en el que Mohammed VI desempeñe su labor como monarca. Su pose occidental descorbatado en la retrato oficial con que preside distintos lugares del museo podría darnos esa impresión.

¿Qué ha llevado a Marruecos a crear este museo? Quizás sea el espíritu de mecenazgo de su rey y su visión de la cultura como motor de progreso y crecimiento de su pueblo, quizás la estrategia que el mismo puso en marcha para evitar que la primavera árabe de 2011 calara en el país (reforma constitucional y elecciones con un sistema más transparente fueran dos de las medidas que recogen las hemerotecas). O a lo mejor se han unido las dos cuestiones para dar forma a este nuevo foco cultural ya que sus obras se extendieron según la agencia EFE a lo largo de toda una década.

Cien años de creación (1914-2014)

Este es el título de la muestra inaugural con la que los visitantes pueden conocer lo que se presenta como lo más representativo del arte del país en el siglo que va desde poco después del inicio del protectorado español y francés (1912) hasta hoy. Un siglo en el que se ven las mismas corrientes que en el arte occidental: realismo, expresionismo, abstracción, naif, simbolismo,…, tratando toda clase de temas: retratos, paisajes, escenas costumbristas e históricas, conceptualizaciones,…, en soportes que van desde el tradicional óleo sobre lienzo a las técnicas mixtas también en pintura, la escultura con múltiples materiales, la video creación y el vídeo como testimonio documental de performances, las instalaciones o la fotografía.

obra2 obra3

El recorrido expositivo resulta estéticamente evolutivo con una muy bien resuelta museografía (espacios, iluminación y diseño del recorrido) que comienzan en la planta 1, para seguir en la 0 y acabar de manera rompedora en la -1, en el parking. Ahí es donde se encuentran las obras más actuales, en un espacio que parece más de feria de arte que de museo, no quedando claro si es una elección a propósito para conseguir más impacto –instalaciones a partir de basura, corazones esculpidos con vidrios rotos o wc’s floreros como espacios pop tridimensionales- o por haber sido un discurso elaborado cuando los espacios museísticos ya estaban ocupados.

salaparking

En cualquier caso, considerando por méritos propios esta última parte, la selección resulta muy interesante, provocando para el neófito en el arte marroquí –valga como referencia que no incluyo ningún nombre por serme todos desconocidos- continuamente una serie de preguntas: ¿Cuánto hay en los artistas expuestos de inspiración autóctona y cuánto de influencia exterior? ¿Lo expuesto es arte que se pueda adjetivar como nacional, occidental o universal? Y sea cual sea el término elegido, ¿qué hace que sea así? ¿Visto desde aquí –Rabat, Marruecos- dónde está el límite entre lo que es costumbrismo y lo que es exotismo? ¿Bajo qué ojo ve un marroquí a sus antepasados retratados por Delacroix? ¿Qué papel ha jugado el devenir de la historia nacional –influencia ambiental o discursos pautados- en el desarrollo de la expresión artística?

obra1

El edificio

El MMVI (acrónimo de Musée Mohammed VI) recibe a sus visitantes (de 10:00 a 18:00 y gratuitamente) en un edificio de nueva planta y de arquitectura evocadora de la tradición musulmana: decoración de formas geométricas y juegos de luces, invisibilidad del interior desde el exterior y espacios diáfanos en las tres plantas de su interior articulados en torno a un patio central que actúa como centro de recepción y punto informativo. En su planta 1 parte del recinto queda reservado para las oficinas de administración y dirección, y en la 0 en el momento de mi visita –mañana del sábado 27 de diciembre- el auditorio estaba ocupado por una instalación, la cafetería cerrada y la librería parecía más un almacén lleno de cajas por volúmenes esperando a ser dispuestos donde corresponda ya que las estanterías se veían ya ocupadas con aire de biblioteca por títulos de aire más o menos enciclopédico sobre Picasso, Gilbert & George o Gauguin, entre otros muchos.

En el mundo virtual impresión semejante de continente falto de contenido, www.museemohammed6.ma no deja de ser breves textos informativos sin ofrecer imagen o documento descargable alguno. En las redes sociales, el perfil del museo en facebook recoge en su muro tanto actualidad propia como cultural nacional y uno de sus álbumes de fotografías es “fotos subidas con el móvil”, twitter se nutre principalmente de RT’s –en diciembre solo cuenta con tres tuits originales-, y en instagram la mitad de sus 16 imágenes son sobre instalaciones o momentos de trabajo audiovisual.

El futuro

En su time-line de twitter el MMVI daba el 2 de diciembre las gracias a las 44.000 visitas recibidas hasta entonces. El tiempo dirá si esa es una tendencia, un referente anhelado por no haber sido capaz de mantenerlo o el punto de partida sobre el que el primer museo de arte moderno de Marruecos y Africa seguirá creciendo.

Estadísticas aparte, está claro que la cultura es hoy una clave de identidad no solo antropológica y social, sino también política. Más en los tiempos actuales donde las infraestructuras culturales y su programación son también una herramienta turística –y por tanto de actividad económica- y de imagen de las ciudades y países que las acogen. He ahí ejemplos ya consolidados como el fenómeno Guggenheim de Bilbao, el polémico futuro Louvre de Abu Dhabi o las recién inauguradas en Astaná, la capital de Kazajistán. Queda por ver si este museo y otras instalaciones por venir situarán a Raba no solo en el plano internacional, sino también en el nacional –donde de momento solo aparece en el político por ser la capital- como foco cultural frente a la histórica Fez, la económica Casablanca y la turística Marrakech.

(Imágenes de las obras tomadas del perfil de Facebook del MMVI por no estar permitido realizar fotografías en su interior).

15 nombres que seguir vistos en SUMMA Contemporary Art Fair

Summa14.Save

El montaje sencillo y diáfano, hace de SUMMA Contemporary Art Fair una feria que no perderse para experimentar lo que supone una de las formas de considerar el arte, un diálogo que establecer entre obras y espectadores.

Muchas de lo expuestas estos cuatro días en SUMMA no son meras creaciones estéticas, sino procesos de comunicación, el mensaje con el que cada artista busca interpelar a aquel que pasa por delante de su obra para que fije su atención en ella.

Estos son algunos de los nombres vistos en esta feria que manejan el lenguaje artístico en este sentido.

Jorge Hernández (My Name’s Lolita): escenas que recogen la esencia del tipismo americano de los felices años 50 con una atmósfera de cine negro que activan la imaginación queriendo saber qué ha pasado y qué pasará si se descongelara este aparente fotograma cinematográfico.

01JorgeHernandez

Manuel Caeiro (Carlos Carvalho Arte Contemporánea): Juegos de espacios, planos y perspectivas a caballo entre la bidimensionalidad del lienzo y la ilusión de profundidad tridimensional que sugieren a nuestra vista.

02ManuelCaeiro

Xisco Mensua (Casa Sin Fin): Brillante narrativa en su forma de políptico que bebe de la autenticidad del fotoperiodismo, y técnicamente resuelto con el preciso trazo del lápiz y las tintas en blanco y negro resaltando el protagonismo de lo que está sucediendo.

03XiscoMensua

Michèle Sylvander (Sobering): Investigación de la identidad sumando dos efectos, trabajar en una escala superior al 1:1 y buscando los reflejos para contraponer los rasgos que nos definen: “los ojos son el espejo del alma” o “A es aproximadamente igual a B” (título de la fotografía).

04MichelleSylvander

Craig Wylie (Galerie Dukan): Hiperrealismo que va más allá, no es pintura que semeja una fotografía, sino pintura que parece reproducir a la protagonista a partir de una fotografía. El resultado es un estar y no estar entre los tres medios: realidad, fotografía y pintura.

05CraigWylie

Álvaro Fernández (ATM Contemporary): Caricaturizando la realidad con trazos de dibujante gráfico y recurriendo a criterios estéticos barrocos (Rubens) para representar al cuerpo humano en su crítica sobre la sobreexposición mediática, generada y alimentada tanto por los que ofrecen pobre información como por los que la buscan.

06AlvaroFernandez

José Carlos Naranjo (Galería Casa Cuadrada): Atmósferas nocturnas cuya narrativa es conseguida a partir de los efectos tomados de otros lenguajes, el movimiento cinematográfico y la precisión y veladuras fotográficas según la manera con que aplique el óleo en unos puntos u otros del papel que utiliza como soporte.

07JoseCarlosNaranjo

Alejandro Bombín (Galería El Museo): Inteligente y preciso uso de juegos ópticos para construir los motivos representados haciendo de la obra algo único e irrepetible, una experiencia no reproducible (ni láminas o posters, ni libros, ni fotografías,…).

09AlejandroBombin

Hugo Lugo (Yusto Giner): Golpes de color, detalles magnificados y resolución hiperrealista dan lugar a imágenes en las que “menos es más” entre la descontextualización, lo onírico y la escenografía teatral.

10HugoLugo

Rubén Guerrero (Luis Adelantado Valencia): Armonía de detalles inconexos en composiciones con ritmo geométrico y disposiciones de color equilibradas.

11RubenGuerrero

Ilana Lewitan (Galerie Wolkonsky): Su tridimensionalidad no es la de una escultura, sino la de los espacios escénicos, la escenografía teatral, convertida en “caja” de arte. En ese momento se convierte en imagen y cuerpo para la observación

12IlanaLewitan

Bader Mahasneh (Galerie Wolkonsky): Doble intervención en un mismo trabajo, llevándola desde el motivo de la obra hasta la observación/experiencia de la misma, el cuerpo pintado y la imagen digital también intervenida buscando que su espectador se sienta como el cuerpo fotografiado.

13BaderMahasneh

Anne Berning (Espacio Mínimo): Perspectivas y escalas alteradas, guiños al surrealismo y al constructivismo, que crean un espacio que va más allá del soporte utilizado y se extiende hasta la posición desde la que obra es observada.

14AnneBerning

David Morago (Paula Alonso Galería): Dominio del trazo y de la rotundidad del contraste blanco/negro para crear volúmenes, profundidad y espacios narrativos separados, así como carácter y personalidad en los sujetos representados.

15DavidMorago

Mabel Palacin (Angels Barcelona): La serie fotográfica 180º forma un conjunto poético que surge de la sencillez de cada imagen, del saber mirar para llegar a ver la cotidianeidad como momentos únicos y reflejarla de tal manera.

16MabelPalacin

10 obras de ARCO 2014

10 por quedarme con un número redondo. 10 trabajos que me han atrapado al verlos y colocarme frente a ellos. 10 imaginaciones de otros tantos artistas a los que supongo grandes creadores actuales.

Alex Katz: Colores que aportan luz, personas a escala superior y, sobre todo, líneas elegantes son las claves de las obras de este americano que dan un resultado siempre fresco, alegre, joven, atemporal.

AlexKatz2

Richard Estes: Hiperrealismo absoluto, mirar sus escenas es plantearse el dilema de qué es más verdad, si la realidad que vemos en un instante o su pintura simulando con visión de 35 mm fotográficos haciendo estático ese instante.

RichardEstes

Ramazan Bayrakoglu: La tela como elemento expresivo en sí mismo más allá del papel tradicional de soporte recibiendo la materia plástica, y yendo más allá del realismo, entrando en la hiperrealidad de las emociones, en su expresividad sin filtros, transparente.

RamazanBayrakoglu_GalerieLelong

Rinus Van de Velde: Sus murales atrapan por su narrativa combinación de cine, cómic y fotografía apelando a que sus espectadores se identifiquen y proyecten a sí mismos en el blanco y negro de sus escenas y personajes.

RinusVanDeVelde

Thomas Weinberger: 99 puestas de sol, otras tantas imágenes que recoge dicho número de matices de colores, de intensidades, de posiciones en el horizonte en un conjunto que apela al relax, a nuestra paz interior a través de la fusión tierra-cielo.

ThomasWeinberger

Niko Luoma: Luz llegando desde distintos orígenes y de ahí las líneas y los diferentes colores, focos que se cruzan y se combinan formando geometrías y reflejos propios de una escenografía teatral.

NikoLuoma_GalleryTaikPersons

Daniel Blaufuks: Magistral uso de la luz como elemento creador de espacios a través de su intensidad. Del todo a la nada, desde la luz absoluta hasta la oscuridad, desde el registro blanco-negro al detalle de color de la copa sobre el alfeizar.

DanielBlaufuks_CarlosCarvalho

Stefan Bruggemann: El arte pasó de crear belleza a transmitir mensaje, hoy el mensaje puede ser protagonista del arte, y su percepción como imagen ser el vehículo para incitar a la reflexión. ¿Dónde se quedó la belleza en este camino? ¿Sigue? ¿Desapareció?

StefanBruggemann_ParrayRomero

Jonathan Lasker: Divertido dinamismo a través de colores y líneas distribuidos entre el plano geométrico inferior y el etéreo superior, súmese a esto el juego de profundidades por las plásticas pinceladas según la cantidad de óleo aplicado (personalismo: las pinceladas gruesas siempre me recuerdan a Van Gogh).

JonathanLasker_GalerieThomasSchulte

Carlos Irijalba: La uniforme iluminación da relieve, textura y detalle máximo en esta composición de planos perpendiculares (el creado por el hombre y el creado por la naturaleza) sin movimiento visible en el primer plano (tráfico) ni invisible en el fondo (el de las placas tectónicas).

CarlosIrijalba

(imágenes tomadas en la 33 edición de ARCO, Feria de Arte Contemporáneo en Madrid, 19-23 febrero 2014)