Tetúan: la medina, la plaza de Hassan II y el ensanche

Mirando hacia el norte, a la derecha, al este, la medina, la ciudad que se reconstruyó a finales del siglo XV. A la izquierda, al oeste, el ensanche, la expansión urbana que trajo consigo la capitalidad de Tetuán del protectorado español de Marruecos (1912-1956). Como transición entre ambas la Plaza de Hassan II con el Palacio Real, y unificando medina, ensanche y plaza en un continuo, el blanco impoluto de las paredes que lo llena todo de luz.

La medina

Elijas la puerta que elijas, la calle por la que entrarás será estrecha, con puestos comerciales a un lado y a otro, mostrando todo el género en su exterior. En continuo movimiento, gente que te adelanta, gente con la que te cruzas, vestidos en colores apagados ellos y ellas en vivos. A partes iguales chilabas y pantalones, camisas y chaquetas, en pocos casos ellas con faldas.

Las calles de la medina están distribuidas por negocios, aunque no encontrarás indicación alguna que te guíe. Puedes ver al carnicero matando en vivo un pollo y sumergiéndolo después en agua hirviendo para desplumarlo, al pescadero dándole los recortes de sus piezas al gato que espera ávido, los vivos colores de todas las frutas expuestas, docenas y docenas de huevos apiladas en torres, la extensa variedad de dulces basadas en frutos secos y miel que ofrece el pastelero, al zapatero pegando una suela, al sastre cosiendo, falsificaciones de marcas y prendas con diseños autóctonas, toda clase de dorados llenando las vitrinas de los escaparates de las joyerías, a los curtidores sumergiendo las pieles en los tintes preparados, a los ebanistas cortando sus piezas y llenando el suelo de serrín, a los barberos enjabonando a sus clientes y manejando después con maestría la cuchilla.

Oficios

Y no lo dudes, te perderás. Toda calle se bifurca, después se curva, o te obliga a girar noventa grados a la derecha, para después a la izquierda y entonces elegir nuevamente, si a este lado o a aquel. Relájate, déjate llevar y sorprender por lo que te pueda ofrecer el recorrido. Estás viviendo la ciudad, lo que sus gentes haces, hay pocos turistas y por eso de vez en cuando llamas la atención. Habrá quien se acerque y te pregunte, te quiera llevar, tú decides si sí o si no. Y no pretendas repetir una ruta dentro de la medina, no lo conseguirás, te volverás a perder, creerás que ese gato con el que te acabas de cruzar es el mismo que ya viste antes, y no, no lo es.

Gatos

Calles comerciales y otras más discretas que se asoman y en las que si entras te llevarán a viviendas en cuyo interior deben vivir en la penumbra. Y repartidas aquí y allá distintas mezquitas y zagüías (especie de ermita en que se halla la tumba de un santón según la definición de la RAE) e indicaciones en cerámica sobre las paredes –hoy ladrillo y ayer adobe- que te cuentan en árabe, inglés y español el origen del enclave exacto en que te encuentras.

CalleOscura

La medina de Tetuán fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997. Su origen actual se remonta a la llegada desde Andalucía de refugiados árabes y hebreos altamente formados durante los últimos años de la Reconquista española y tras las expulsiones de judíos decretadas por los Reyes Católicos en 1492 y de los moriscos por Felipe II entre 1609 y 1613. Previamente Tetuán había sido destruida en varias ocasiones por castellanos y portugueses por ser sede de piratas y base de ataques a la cercana ciudad fronteriza de Ceuta (ciudad portuguesa de 1415 a 1640 y desde entonces española).

La plaza de Hassan II

PalacioReal

Por ella entré a la medina y a ella vuelvo. Es una gran esplanada, y la primera impresión es que aquí algo no cuadra. Por la propia estructura del espacio, no se ven proporciones, regularidad ni relación entre sus elementos. La fachada este, la del Palacio Real no es simétrica ni está centrada con respecto a la plaza. Además, casi todo el espacio está vallado y con presencia militar permanente que impide acercarte al edificio regio. Al norte de la plaza varios cafés con terrazas donde hombres tranquilos y más o menos charlatanes toman té y café, al sur también cafés con terrazas menores –nuevamente solo hombres forman su clientela- y puestos ambulantes que prolongan el mercado de la medina en un continuo que llega hasta el ensanche.

La forma elíptica que tiene la plaza frente al palacio real se prolonga en otra zona que está también vallada, lo que junto a la invasión del comercio callejero hace el paso de personas atascado, lento y necesitado de paciencia.

La respuesta a este diseño de plaza está en la historia reciente, hasta mediados de la década de 1980 el monarca Hassan II, padre del actual Mohammed VI, nunca había visitado la ciudad y según la costumbre, llegado este momento, se le habilitó un palacio similar a los que tenía en otras ciudades –como Fez, Casablanca, Rabat, Meknes o Marrakech- utilizando el hasta entonces consulado general de España y que durante el tiempo del protectorado español había sido la comisaría. En aquellos tiempos frente al edificio policial se encontraba la plaza del Feddán que fue destruida para dar amplitud visual al palacio.

Además de lo expuesto sobre la distribución del espacio llaman también la atención cuatro torres frente al palacio que podrían parecer minaretes y que sin embargo resultan ser faros art nouveau diseñados por un discípulo de Gaudí.

El ensanche

Junto a la plaza de Hassan II está la de Al-Jala, ahí surge la avenida de Mohammed V. Es el elemento central del desarrollo urbano iniciado cuando en 1912 se designó desde Madrid a Tetuán como la capital del protectorado español de Marruecos. En aquel año el hoy país independiente cedió su soberanía a Francia y este traspasó a España el control de la zona norte del país, un régimen que duraría hasta 1956 cuando el país recuperaría nuevamente su soberanía.

El urbanismo de esta zona es el opuesto al de la medina, planificado bajo las premisas del orden y la cuadricula. Edificios que podríamos encontrarnos perfectamente en Andalucía y que en los letreros y luminosos de sus cafés y locales comerciales como cines, teatros y farmacias conservan muchos nombres españoles. La propia avenida de Mohammed V fue hasta 1956 avenida del Generalísimo.

Nombres

En esta zona de la ciudad está el que fuera el primer museo del país, el Museo Arqueológico, inaugurado en 1940. Formado por un pequeño jardín y tres salas en las que podemos conocer un poco sobre el pasado prehistórico fenicio, romano, bereber e islámico del norte marroquí. Llaman especialmente la atención los mosaicos del s. II dC traídos desde la antigua ciudad romana de Lixus (hoy cerca de Larache, en la costa atlántica, a 130 km de Tetuán) o los vestigios encontrado en el yacimiento arqueológico de Tamuda, ciudad prerromana del s. III aC y situada a 2 km al sur de la ciudad en dirección a Chefchaouen, a donde voy mañana…

Mosaio

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